Semper Fidelis 150 entrega una grúa de elevación para impedidos

Residencia «Valdáliga», de Roiz (Cantabria)

La masonería, como organización filantrópica que es, se atribuye ciertos compromisos con la sociedad que tienen como fin mejorar en lo posible la vida de las personas, tanto en el plano espiritual como material, y esto es algo que nuestra logia, Semper Fidelis 150, de la Gran Logia de España, tiene asumido desde su fundación. 

Nuestro Hermano Hospitalario, el VH Emilio, es el encargado de recaudar el dinero y el material necesario para realizar regulares donaciones a distintos centros, entre los que contamos principalmente la Cruz Roja en lo que se refiere a entregas anuales de alimentos, sin olvidar a nuestras queridas residencias de ancianos, y también aquellas que acogen a personas con problemas médicos, que puedan necesitar equipos o materiales para la atención de los internos. La última donación realizada a la Cruz Roja por nuestra logia ascendió a más de tres toneladas de alimentos no perecederos, y ya han sido varias las residencias en las que hemos hecho varias entregas de sillas de ruedas para facilitar la movilidad de los enfermos y ancianos.

El VH Emilio durante las palabras que dirigió a los residentes.

En esta ocasión, el VH Emilio ha contactado con el Centro Residencial para Personas Mayores “Valdáliga”, de “Mensajeros de la Paz”, para entregar una grúa de elevación para personas impedidas. Este centro se encuentra en la localidad cántabra de Roiz y allí fue recibido por la directora, Silvia, por la coordinadora de “Mensajeros de la Paz”, Concepción, y por casi 60 ancianos residentes a los que el VH Emilio dirigió unas palabras que fueron muy bien recibidas.

El VH Emilio con Silvia y Concepción, directora y coordinadora respectivamente de la residencia.

Durante el acto de entrega de la grúa hubo tiempo para que las responsables del centro le enseñasen al VH Emilio las magníficas instalaciones de la residencia y las perfectas condiciones en las que se encuentran los ancianos, quienes realizan diariamente distintas actividades físicas y de estimulación cognitiva, psicomotricidad y manualidades, para mantenerlos en las mejores condiciones posibles. Esta residencia fue fundada en enero de 2018 por el Padre Ángel, desde la Asociación Edad Dorada Mensajeros de la Paz, con la colaboración del Ayuntamiento de Valdáliga y del Gobierno de Cantabria, y cuenta con 60 plazas distribuidas en 36 habitaciones individuales y 12 dobles. En la corta trayectoria recorrida desde su fundación, esta residencia se ha distinguido por ser un referente en el objetivo de convertir el centro en un auténtico hogar para los ancianos donde prima, sobre todo, la dignidad que merecen nuestros mayores.

Nuestro Hospitalario, el VH Emilio.

Celebramos nuestra reunión bianual de hermanamiento con Le Premier Mériden 1691

La carta de hermanamiento

Las logias Semper Fidelis 150 de la Gran Logia de España y Le Premier Méridien 1691 de la Gran Logia Nacional Francesa, de nuevo hemos conmemorado nuestro hermanamiento, en esta ocasión en Santander. Hay que apuntar que desde que organizamos y celebramos la ceremonia en la que hermanamos nuestras logias en la capital de Cantabria, decidimos hacer cada dos años una tenida especial para recordar aquel evento, celebrándolo una vez en Francia y otra en España.

A la izquierda, Le Premier Méridien, a la derecha Semper Fidelis y en el centro la medalla de hermanamiento

La tenida se realizó en un hotel muy escrupuloso con las normas de seguridad contra la pandemia del coronavirus. Celebramos la tenida en un gran salón con ventilación especial y exigiéndonos a todos el certificado COVID y el uso permanente de la mascarilla. Siguiendo todas esas normas pudimos confraternizar, primero en la tenida, que se desarrolló perfectamente, y después, acompañados por las esposas, tomando un aperitivo en la cafetería, antes de entrar al comedor para cerrar nuestra celebración.

Algunos de los participantes en la reunión

Los ritos de nuestras dos logias son distintos, Le Premier Méridien trabaja en rito Escocés Estándar y Semper Fidelis en rito Inglés estilo Emulación. Nuestras vestimentas son diferentes y los ritos, aunque se parecen mucho, también tienen ciertas diferencias, y precisamente eso, las diferencias, son las que nos enriquecen cada vez que organizamos viajes como invitados a uno y otro lado de la frontera. Enriquecemos nuestro hermanamiento esforzándonos todos un poco con el idioma y, sobre todo, nos enriquecemos descubriendo que los símbolos, sean cuales sean, siempre conducen a ese mismo punto común en el que coincidimos todos los masones de todo el mundo.

Seguiremos disfrutando de esta reunión bianual. La próxima será en Francia en 2023 y allí la celebraremos, aunque en los dos años que faltan para esa fecha, serán muchas las visitas que nos haremos mutuamente. Nuestras diferencias seguirán enriqueciéndonos.

Iniciamos el curso del Arco Real en Semper Fidelis 36

Los tres Principales.

Por fin hemos podido iniciar el curso masónico del Arco Real de Jerusalén en nuestra Logia Semper Fidelis 36 de forma presencial. En este inicio de curso, como es preceptivo, se ha celebrado la ceremonia de Instalación de los tres Principales guardando todas las normas de seguridad para evitar contagios del coronavirus.

Dentro de las limitaciones impuestas por la pandemia, los actos se han desarrollado con toda normalidad y hemos tenido el honor de recibir a varios visitantes de distintos puntos de España, a los que hay que añadir a dos Compañeros británicos que han vivido la ceremonia exactamente igual que si hubiesen estado en Inglaterra.

La Joya del Arco Real de Jerusalén.

Una de las características de la masonería es que las ceremonias de cada rito son exactamente iguales en todas partes del mundo. Naturalmente cambia el idioma, pero el resto es idéntico; tanto el vestuario como el contenido, así como todos sus movimientos. Y esto sucede con los rituales de las logias simbólicas y también con los grados colaterales como, por ejemplo, el Arco Real. Por esa razón, cualquier masón de cualquier lugar del mundo podrá ir a la logia más lejana del país más extraño y siempre se encontrará con que los trabajos se desarrollan exactamente de la misma manera, y comprobará que el trato entre Hermanos es exactamente igual.

El Arco Real de Jerusalén es uno de los grados colaterales más importantes y más interesantes de la masonería. Es el complemento necesario del Maestro Masón para realizarse como tal, y su complejo simbolismo, basado en la reconstrucción del Templo del Rey Salomón y el descubrimiento de una cámara bajo sus cimientos, es de una riqueza extraordinaria.

Un nuevo Compañero en Semper Fidelis 150

El nuevo Compañero entre los dos Diáconos.

En la última tenida de nuestra Logia Semper Fidelis 150, un Aprendiz ha sido pasado a Compañero después de mucho tiempo sin poder celebrar actos de este tipo debido a la pandemia COVID-19. Afortunadamente, y según opiniones científicas, la alta tasa de vacunación en España ha influido decisivamente para que baje la incidencia del virus en la población, y por fin podemos celebrar nuestras regulares reuniones con relativa normalidad.

La ceremonia se realizó guardando la tradición pero incluyendo en ella todas las medidas de seguridad para evitar posibles contagios. Con este nuevo Compañero añadimos otro eslabón, más fuerte, en la cadena que une nuestra logia para seguir avanzando, por una parte en el simbolismo y por otra en la filantropía que caracterizan a la masonería. Este Compañero dará paso a nuevos Aprendices que seguirán formándose en nuestra logia para avanzar en el interesante conocimiento masónico y de sus grados colaterales.

Sabino: Life Governor

Los tés de Sabino

Las diez en punto de la mañana, ni un minuto más ni uno menos. Puntualidad británica. Acababan de dar las diez y Sabino ya estaba con la puerta de su casa abierta, luciendo esa amplia y simpática sonrisa con la que recibe a todos con los que se encuentra. Es una sonrisa en la que se reflejan con absoluta fidelidad sus mejores cualidades; el optimismo, la sinceridad y la honradez, sin olvidar, por supuesto, un profundo sentimiento fraternal que no puede evitar sentir y proyectar hacia todo el mundo.

A sus 81 años, Sabino ha forjado una larga historia masónica llena de reconocimientos que, sin embargo, él prefiere pasar por alto. El último de ellos, aunque trató de mantenerlo en la discreción, llegó a nuestro conocimiento y quisimos saber algo más, por eso me cité con él en su casa. 

Lo primero que hizo fue preparar dos tés típicos de Inglaterra. Se trata de un té muy negro que poco tiene que ver con lo que estamos acostumbrados aquí. A él le gusta no mantener la bolsita demasiado tiempo en el agua para evitar que salga excesivamente fuerte, y después le añade un poco de leche. La verdad es que Sabino sabe darle un toque muy especial al té. Hay que reconocer que, como buen inglés, es un verdadero experto.

Mientras tomábamos el té, y casi sin pretenderlo, empezamos a hablar sobre su vida. Todo empezó porque le dije que su piso se encontraba en un sitio muy céntrico, y entonces él me aclaró que lo compró ahí porque el edificio estaba construido sobre lo que fue el colegio de la Congregación de los Sagrados Corazones, centro educativo donde él estudió desde los cinco años de edad y al que siempre tuvo un especial cariño. Su familia, muy religiosa, siempre le orientó en ese sentido.

Casa General de los SS.CC. en Roma

Cuando cumplió diez años continuó sus estudios en el seminario que los Sagrados Corazones tenían en Miranda de Ebro, y cinco años más tarde permaneció en la misma congregación, pero en esta ocasión en la Casa General de los Sagrados Corazones, de Roma. Y desde Roma, en su incansable peregrinar religioso, acabó en Bélgica donde estuvo unos meses, hasta que con veintiún años lo llamaron a filas en España para hacer el servicio militar. Pudo conseguir un permiso especial para evitarlo, pero Sabino prefirió cumplir con aquella obligación y fue destinado al Regimiento 52 de Infantería de Melilla, a la Compañía de Morteros, de donde se licenció con la graduación de Cabo.

Una vez concluido el servicio militar, su espíritu aventurero le llevó a Londres y allí empezó a trabajar como camarero. Por cierto, precisamente esa profesión fue lo que, años más tarde, le condujo a acabar siendo masón. Poco a poco, Sabino fue especializándose en la hostelería y se convirtió primero en sumiller y después en maître de hotel en The New Bull Hotel, en Leatherhead, al sur de Londres, que, casualmente, era un hotel en el que regularmente, en distintas fechas, se reunían veinte logias masónicas.

Mantuvo su empleo como maître en el hotel, haciéndose cargo de la atención a las logias, al mismo tiempo que trabajaba en la fábrica de mecheros Ronson y en una empresa de limpiezas de oficinas. Inexplicablemente, porque no se entiende muy bien de dónde sacaba el tiempo, también se dedicó puntualmente a dar clases particulares de español.

Más tarde dejó de trabajar en Ronson y en la empresa de limpiezas, y fue supervisor, y después director, del departamento de limpieza del Hospital de Sutton, a las afueras de Londres. Paralelamente a esta ocupación, fundó, junto a otros españoles, una empresa de limpieza, desarrollando los dos trabajos, y manteniendo, más esporádicamente, su empleo de maître en The New Bull Hotel.

Templo de la Gran Logia Unida de Inglaterra

Habían pasado veintidós años desde que se trasladó a Inglaterra, y Sabino, sin olvidar su condición de español, ya era un inglés hecho y derecho. En Londres obtuvo su primer permiso de conducir y ya tenía su pasaporte inglés como el más inglés de los ingleses. Sus dos hijos, por supuesto, son ingleses, y sus tres nietos también. Veintidós años habían pasado desde aquel lejano 1963 en que llegó a Inglaterra, y muchos de aquellos años atendiendo a los masones en el hotel. Fue entonces cuando uno de los masones que se reunían allí le preguntó si no había pensado nunca en iniciarse en la masonería, a lo que Sabino, sorprendido, le respondió que era católico. Entonces aquel masón le dijo que él también lo era y que ser católico no suponía un impedimento para ser masón, que en la masonería se respetaban todas las religiones y que había masones practicantes de muy distintas doctrinas religiosas.

Sabino, como tantas personas de entonces y de ahora, creía que ser católico era incompatible con ser masón. Sabino era una víctima más de esa propaganda absurda que pretende convertir la masonería en enemiga de la religión católica, cuando es radicalmente falso. Jamás la masonería ha hecho nada contra la Iglesia Católica ni contra ninguna otra religión, pero ese era el sentir que le habían inculcado como ha ocurrido con tantas otras personas, todas ellas víctimas, sin saberlo, de una extraña manipulación sin sentido alguno.

Los interesantes libros de masonería de Sabino

Fue en 1985 cuando Sabino fue iniciado en la Astede Lodge 4693, de Leatherhead, precisamente en el mismo hotel donde trabajó durante tantos años, en aquel mismo hotel en que fue camarero, sumiller y maître, en aquel mismo hotel donde regularmente atendía a veinte logias masónicas… Y allí, en aquel hotel, en The New Bull Hotel, Sabino se convirtió en masón.

Pasó por Compañero y después lo hicieron Maestro en 1987. Unos meses después, ya en 1988, ingresó en el Arco Real de Jerusalén, en Astede Lodge, y su siguiente paso fue la entrada en Maestros Masones de la Marca en el año 1989, concretamente en la logia Northem Heights 989, donde fue instalado en 1994, prácticamente al mismo tiempo que lo eligieron como Venerable Maestro de su logia madre.

Llegado este momento, cuando Sabino me hablaba de la Marca, le pedí que me enseñase el reconocimiento que le habían hecho en Inglaterra, precisamente desde la Marca, y, un poco a regañadientes, aceptó, no sin antes preparar otros dos tés tan buenos como los primeros. 

La carta que recibió Sabino de la Marca
La medalla de
The Mark Benevolent Fund

Con su taza de té en la mano, buscó entre su ordenado desorden y me mostró una carta escrita en inglés, un diploma y una medalla de The Mark Benevolent Fund. En la carta le agradecían su continua colaboración y en el diploma le nombraban Life Governor. Todo un nombramiento, sobre todo si tenemos en cuenta que Sabino está residiendo en España desde 1999. Pero, claro, es que hay que destacar que Sabino nunca ha dejado de ser miembro de su logia de Maestros Masones de Marca de Inglaterra, Northen Heights 989, ni de su logia madre Astede Lodge 4693. De hecho, se desplaza regularmente a Inglaterra para visitar a sus hijos y nietos y para participar en todas las reuniones masónicas que puede. En otras palabras, Sabino, aparte de sus intensas actividades en la Gran Logia de España, que son muchas, sigue siendo un miembro muy activo de la Gran Logia Unida de Inglaterra.

Quitándole importancia a este reconocimiento, aunque secretamente orgulloso por haberlo recibido, Sabino me llevó hasta el vestíbulo de su casa para enseñarme una decoración, por supuesto masónica, de la que se siente muy satisfecho. Allí me mostró copias enmarcadas de cartas patentes directamente vinculadas con él, una gran espada y distintos objetos relacionados con la masonería, dándome explicaciones pormenorizadas de todos y cada uno de ellos. Después, de nuevo en el salón, también me enseñó un viejo maletín con herramientas masónicas y distintos libros muy interesantes sobre masonería, la mayor parte de ellos escritos en inglés.

Certificado de Life Governor
Frente a su ordenador, tan masónico como él

A continuación, se sentó frente a su ordenador para buscar algunos datos que le pedí sobre las logias y grados colaterales en los que había trabajado, y me sorprendió ver que el contenido de su ordenador era un sinfín de carpetas y archivos, todos ellos relacionados con la masonería.

Después de su trayectoria en la logia de Maestros Masones de Marca, en 1995 se inició en Nautas del Arca Real, en la logia Woodstock Mark Master Mariner 1569, y en el año 1999 en la logia del Temple, Pride of Surrey Preceptory 594. Y ya en ese año, 1999, justo después de iniciarse en el Temple, y ya jubilado, Sabino decidió fijar su residencia en España.

Esta nueva etapa en la vida del aventurero Sabino, por supuesto no podía desvincularse de la masonería, y en 2001 se afilió a la logia Miles Lucis 110, de Gijón, una logia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, con ciertas diferencias con respecto al Rito Inglés al que estaba acostumbrado, pero aun así, fue elegido Venerable Maestro dos años después, en 2003, para dirigir la logia. Por aquel entonces, Sabino se afilió también a la logia La Tolerancia 16, de Bilbao, igualmente del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, donde permaneció hasta la fundación, en el año 2006, de la logia Semper Fidelis 150, en Torrelavega, esta vez sí, de Rito Inglés estilo Emulación.

Estandarte en miniatura de la
Logia Semper Fidelis 150 que Sabino luce en el salón de su casa

El levantamiento de columnas de la logia Semper Fidelis 150 significó para Sabino el reencuentro con la masonería que le vio nacer como masón. Su cara se iluminaba cuando hablaba de Semper Fidelis, y se enorgullecía mientras contaba que la mayor parte de los fundadores de esta logia aún permanecían trabajando en ella muy activos y siempre mirando hacia el futuro.

Aparte de su insustituible trabajo en Semper Fidelis 150, Sabino empezó a extenderse también por los grados colaterales en España distribuidos por distintas ciudades del país, lo que le convirtió en un incansable viajero, a veces en su propio coche y otras en tren o autobús. Sabino echaba mano de su maletín bien pertrechado y se ponía en camino sin pensárselo dos veces. Sabino decía, todavía con su segundo té en la mano, ya frío, que la masonería era muy interesante, que era algo así como el motor de su vida, que en la masonería había encontrado muy buenas razones para vivir de acuerdo con sus convicciones y ser feliz. 

Primero ingresó en la logia del Arco Real, Fraternidad Universal 1, a continuación pasó a pertenecer, como Miembro de Honor, a la logia de Maestros Masones de Marca, Madrid 1722; después se incorporó a la logia de Maestros Masones de Marca, Lapis Anguli 1918 y posteriormente a la de Nautas del Arca Real, Mare Cantabricum 1918, como miembro fundador de ambas; y en el año 2010 se integró en la logia del Monitor Secreto, Perpetua Fraternitas. También se reencontró con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado en el Capítulo Rosa Cruz, Agustín de Argüelles 320 de Gijón y posteriormente en el Areópago, Cantábrico 210, alcanzando el Grado 24 del Supremo Consejo del Grado 33 para España. Por supuesto, Sabino no olvidó el Temple, en el que se inició en Inglaterra, y, después de ingresar en una logia de ese grado colateral de Madrid, se convirtió en 2019 en Sacerdote del Temple. Y finalmente, aunque bien sabemos que con Sabino nunca hay final, en 2020 ingresó en la logia de Maestros Instalados de Marca, Temple Builders 1869. Todo un impresionante recorrido masónico iniciado en Inglaterra y después extendido por amplias zonas de nuestra geografía.

El vestíbulo de Sabino

Pero Sabino no solo se ha dedicado a vivir y a disfrutar de este intenso recorrido por la masonería y sus grados colaterales, porque también ha participado en la fundación de distintas logias, tanto de Inglaterra como de España. En 2003 fue fundador en Inglaterra de la logia Northen Heigh Lodge Royal Ark Mariners 989 (Nautas del Arca Real), en 2006 participó en la fundación de la logia Semper Fidelis 150 de Torrelavega, en 2010 fue la logia de Maestros Masones de Marca Lapis Anguli 1918, en 2012 la logia de Nautas del Arca Real Mare Cantabricum 1918, en 2014 la logia del Arco Real de Jerusalén Semper Fidelis 36 y en 2015 la logia del Monitor Secreto Seferad 388.

Sabino en el vestíbulo de su casa

Oír hablar a Sabino de su vida, tanto masónica como personal, es todo un entretenimiento, y no solo por lo que cuenta sino por la forma en que lo cuenta. Parece increíble que un hombre de 81 años pueda tener tanta vitalidad y tanta ilusión por lo que ha hecho, por lo que hace y por lo que, a todas luces, le falta por hacer. Sabino, desde que a sus cinco tiernos años empezó la intensa aventura de su vida en el colegio de la Congregación de los Sagrados Corazones de Torrelavega hasta el día de hoy, ha sabido disfrutar de todas y cada una de sus diferentes etapas. Disfrutó, y aún lo recuerda con entusiasmo, de su larga época en las distintas casas de la Congregación de los Sagrados Corazones de España, Italia y Bélgica; también rememora, regocijado, las simpáticas situaciones que vivió mientras hacía el servicio militar en Melilla cuando, entre otros menesteres, también le encargaron de proyectar películas de cine en distintos establecimientos militares para el entretenimiento de los soldados, porque Sabino, cómo no, también entendía de eso; y no se olvida de cuando aconsejaba a los clientes sobre los vinos que debían tomar en aquellos tiempos en que fue sumiller en el restaurante de un hotel inglés, o cuando fue maître, o cuando dio clases de español, o cuando trabajó en el hospital…

En fin, que Sabino es todo un personaje que deja huella en quien tiene la suerte de llegar a conocerle, un personaje pleno de experiencias y éxitos que, sin embargo, es capaz de mantener impoluta esa sencillez con la que siempre ha vivido y que siempre mantendrá dondequiera que vaya, una sencillez que le hace grande, una sencillez quizá aprendida en aquel colegio de la Congregación de los Sagrados Corazones, que estuvo exactamente en el mismo sitio en que ahora está el edificio donde vive. Por eso Sabino lo compró justo ahí y no en otro lugar.

Sabino es todo un personaje. No puede evitarlo. Es todo un personaje en la masonería inglesa, y así se lo reconocen; todo un personaje en su logia Semper Fidelis 150 y todo un personaje allá donde quiera que vaya. 

Es que Sabino es Sabino, ni más ni menos. Y no hay más que hablar.